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Consejos Prácticos de Salud Oral

¿Cómo tener una sonrisa saludable?

Unos dientes blancos y firmes, acompañados de un aliento fresco, son una gran carta de presentación personal. Del cuidado que usted tenga con su boca depende su protección frente a males comunes como caries, mal aliento y placa bacteriana. Aparte de los enormes beneficios que brinda una sonrisa agradable, la salud oral también es clave para prevenir infecciones y demás enfermedades, al igual que es necesaria para el proceso digestivo.

Los expertos en la materia coinciden en que la base de toda salud oral es la prevención. Tanto la clase de alimentos que consumimos, como la disciplina diaria para mantener el cuidado oral, son determinantes a la hora de lucir dientes y encías saludables. La buena noticia es que la gran mayoría de estos cuidados son muy fáciles de aplicar. Recuerde los tres componentes claves: cepillado, uso de seda dental y enjuague bucal. Aquí les presentamos algunos consejos:

¿Qué debemos tener en cuenta cuando nos cepillamos?

Un correcto cepillado es la mejor prevención contra las enfermedades bucales. La gran mayoría de odontólogos recomiendan cepillarse al menos tres veces al día, especialmente antes de acostarse y en las primeras horas de la mañana. Estas son otras indicaciones.

  • Cambie de cepillo de dientes cada tres meses o cuando note que las cerdas pierden consistencia.
  • Utilice una crema dental que contenga fluor, un mineral natural que fortalece el esmalte de los dientes y previene la formación de caries.
  • Al menos cepíllese durante dos minutos. La mayoría de la gente dedica menos de 60 segundos a la limpieza de sus dientes.
  • Cepille todos los dientes y no ejerza demasiada presión sobre ellos.

La seda dental y los sitios difíciles de llegar

La seda dental es fundamental en la salud oral porque permite la limpieza en áreas a donde el cepillo no puede llegar. Aunque en un principio la falta de práctica puede dificultar su uso, con el tiempo, la limpieza con seda dental no le tomará más de unos segundos. Utilice de 30 a45 centímetros de hilo dental y enrolle ambos extremos alrededor del dedo medio de ambas manos. Sostenga firmemente el hilo e introdúzcalo con cuidado entre los dientes, para posteriormente realizar movimientos de arriba hacia abajo que le ayuden a remover los residuos de comida que se quedan incrustados en esas zonas de difícil acceso. Los expertos aseguran que el mejor momento para utilizar ceda dental es por la noche, ya que la ausencia de salivación cuando se está durmiendo exige la mayor limpieza.

Enjuague bucal y el fin de las bacterias

La frescura, limpieza y protección que brinda el enjuague bucal es fundamental para completar el proceso de limpieza que inició con el cepillado de los dientes y el uso de seda dental. Gracias a sus componentes esenciales como el timol, mentol o eucaliptol, los enjuagues bucales combaten la presencia de bacterias en la boca y ayudan en el proceso de mineralización del esmalte dental.

Aún después de usar el cepillo de dientes y la seda dental, todavía permanecen zonas de la cavidad bucal que necesitan mayor limpieza. Es ahí donde aparece el enjuague bucal para finalizar el proceso gracias a su presencia en los espacios interdentales, debajo de la línea de las encías, en el paladar, en las mejillas, en los tejidos blandos de la lengua y debajo de la misma.

Recuerde visitar al odontólogo periódicamente y realizar el proceso completo de cuidado oral (cepillado, seda dental y enjuague bucal) para lucir una sonrisa saludable que hable bien de su cuidado personal y de su salud.

Sonreír para fortalecer el cuerpo y alegrar el alma

Una sonrisa sana y agradable no sólo habla bien de su cuidado personal, sino que también le ayuda a integrase y fortalecer la comunicación con las demás personas. Aunque son muchos los beneficios que se le atribuyen científicamente a la sonrisa, dentro de los más importantes podemos destacar:

  • Las sonrisas mejoran el rendimiento del sistema inmune porque relajan el cuerpo y lo ayudan a protegerse mejor frente a posibles enfermedades.
  • Cuando sonreímos, el cuerpo reduce la presión sanguínea y libera endorfinas, analgésicos naturales y serotonina, generando alivio y sensación de bienestar.
  • Aparte de liberarnos del estrés, cuando sonreímos también estamos ejercitando los músculos de la cara, lo que nos ayuda a combatir el envejecimiento y nos da una apariencia más juvenil.
  • Es difícil pensar en algo negativo cuando al mismo tiempo se está sonriendo porque la risa está cargada de energía positiva. Cuando reímos podemos contagiar de buena actitud a las personas alrededor ymantenemos alejadas sensaciones de estrés y depresión.

Recuerde visitar al odontólogo periódicamente y realizar el proceso completo de cuidado oral (cepillado, ceda dental y enjuague bucal) para lucir una sonrisa saludable que hable bien de su cuidado personal y contagie de alegría a los demás.


Fuente: REVISTAS BACANÍSIMO Y DE CORAZON

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